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En Esteco Psicólogos organizamos talleres en diferentes escuelas infantiles de Valencia y a esto le llamamos ESCUELA DE PADRES. El objetivo es reunir a los padres para ofrecer pautas de educación más eficaces y asesorarlos en sus dificultades cotidianas. Las Charlas son:

 1. HÁBITOS DE AUTONOMÍA.

-El Sueño. Para las noches que no nos dejan dormir.

-El Pipi y la Caca. Cuándo y cómo.

-La Alimentación. Para aprender a comer.

2. ESTRATEGIAS PARA MODIFICAR EL COMPORTAMIENTO.

-Las Rabietas. Cómo decir NO al niño y no sentirse culpable.

-La Desobediencia. Rebelde con y sin causa.

-Las Normas. Todas y ninguna norma. Importancia de límites.

 3. LA IMPORTANCIA DE LOS SENTIMIENTOS.

-Las Relaciones Sociales. Para que tengan más amigos.

-Los Miedos. Porque no todos son valientes.

  4. EN FAMILIA.

-Los Celos. Cuando viene el hermanito.

-Cómo jugar con los hijos. Para saber comunicarse con ellos.

El objetivo es detectar dificultades en el desarrollo de los niños y poder intervenir de forma eficaz y preventiva. El funcionamiento sería:

  • Acudir una mañana a la semana a la Escuela Infantil con las funciones de asesorar a los padres que requieran resolver las dificultades cotidianas con sus hijos.
  • Poder ofrecer apoyo a los profesores que lo requieran.
  • Realizar dinámicas en las aulas con un Programa de Estimulación Psicológica: CONECTA que trabaja de forma lúdica las áreas más relevantes del desarrollo evolutivo.
  • Poder ofrecer la ayuda necesaria a los casos que requieran un Tratamiento más individualizado externo a la Escuela Infantil. Muy necesario para niños con dificultades psicológicas especiales que no pueden ser atendidas desde el aula. Se trabaja sobre todo con niños con Autismo, con Trastornos Generalizados del Desarrollo, Deficientes Mentales, Hiperactividad.

¡¡¡ CONÓCENOS Y COMPRUEBA CÓMO TRABAJAMOS. PADRES Y PROFESORES QUEDARÁN SATISFECHOS !!!

Esteco PsicólogosCuando tenemos un problema siempre pensamos que podemos solucionarlo por nosotros mismos, pero llega un momento en que necesitamos ayuda de un profesional. En este momento es fundamental escoger el profesional adecuado, ya que de lo contrario la terapia no nos servirá para nada.

Además de ser buen profesional y tener en cuenta su experiencia, debemos conectar con él. Una buena relación entre psicólogo y paciente es fundamental, ya sea adulto o niño.

En Esteco Psicólogos sabemos que lo más importante son nuestros pacientes, por lo que tenemos una fluida y flexible relación con ellos, estando a su disposición en cualquier momento.

Si tenéis dudas sobre cómo y cuando visitar a un psicólogo, no dudéis en poneros en contacto con nosotros.

Son muchos los juguetes que los Reyes Magos y Papá Noel descargan en los hogares donde hay niños. Este es un mensaje para las tres Majestades y el señor de Barba Blanca.

Es normal que en cada hogar se pretenda dejar lo mejor y la mayor cantidad posible de regalos, porque el fin es que todos los miembros de la familia sean mucho más felices. Pero esto no es cierto ni real. Las casas se inundan de regalos para todos y de todos. Tanto en casa propia como en la de los familiares, se encargan varios regalos por lo que los niños acaban por tener más juguetes que tiempo para utilizarlos. Así que esta es mi carta con los deseos, para que se puedan cumplir en las próximas entregas:

• El número de juguetes adecuado debe ser reducido. Basta con dos o tres juguetes por niño.

• El tipo de juguetes debe ser variado para que abarque todas las áreas que el niño está desarrollando. Por ejemplo, un juego motriz para que el niño se mueva como patines, triciclo o bicicleta. Un juego de construcción para que esté tranquilo y utilice su memoria, un juego que desarrolle la imaginación como las marionetas. O muñecas y utensilios de la vida cotidiana para que puedan imitar a sus mayores.

• Si se juntan con demasiados juguetes deben guardarse e ir sacando poco a poco en función de sus logros y su buen hacer.

• Tener en cuenta la edad de los niños para hacer regalos, porque no todos los niños pueden jugar al videojuego de Harry Potter y porque jugar con juguetes de más mayores no les hace más listos.

• Tener en cuenta también, los gustos y aficiones del niño. Hay que regalar aquello que verdaderamente haga ilusión al niño y no a los adultos, como la Play Station.

• No regalar sólo en Navidad. Aquí deben ser los papás los que deben sustituir a los Reyes y regalar en cualquier época del año y siempre que el niño haya hecho méritos para conseguirlos.

• El niño debe darse cuenta que no puede tener todo aquello que pida. Puede tener alguna de las cosas que más ilusión le hace, pero no todas.

• Es importante tener en cuenta el comportamiento del niño, porque no es lo mismo un niño que se comporta fenomenal, que ha aprobado todo y que se esfuerza por aprender, que un niño que no hace los deberes, que no obedece y que no respeta las normas del hogar.

• Cuidado con las “marcas” y con la influencia de los medios de comunicación porque piden más por cómo se llama que por la funcionalidad del juguete.

Espero que estos deseos sean cumplidos, o al menos leídos, para que los hogares de los niños se conviertan en lugares donde las familias jueguen juntas y compartan los regalos que es el objetivo más importante de estas fiestas por encima de la cantidad o la calidad de los juguetes.

Pilar Rodríguez Rubio.
Responsable del área de Niños y Adolescentes del Grupo Esteco.
Nº Col. PV06547.

Ya se ha acabado el verano y con él, los viajes, el desajuste de horarios, las horas ociosas y las largas tardes de juego y entretenimiento que nuestros hijos nos han demandado en parques, playas, piscinas, parques temáticos y pasillos de casa…

Nuestra principal tarea con el niño en este momento, consiste en que nuestros hijos se adapten lo más rápidamente posible a las rutinas y ajustes de horarios estrictos de los adultos.

Y esto no es una tarea sencilla. Primero, porque incluso a los adultos nos cuesta días de adaptación en el sueño, la alimentación, el cansancio y la fatiga laboral… imaginad a los niños que se han acostumbrado a dormir a unas horas diferentes, a comer en otros lugares, que disfrutan de la compañía de sus padres durante muchas más horas y que dedican mucho más tiempo a actividades ociosas y divertidas…. El cambio no es fácil.

Y segundo, porque los niños no comprenden que llegado el mes de Septiembre deben acudir al colegio y ven con extrañeza que todos en casa se vuelven locos por hacer lo contrario a lo que estaban haciendo hasta ahora. Y es que los niños no distinguen el período vacacional de nuestra actividad diaria laboral.

Uno de los primeros cambios a los que el niño se va a tener que adaptar es el inicio del nuevo curso escolar.

El comienzo de un curso para un niño es muy importante, tanto si ya ha acudido a una Escuela Infantil como si es la primera vez que va a acudir. Y aquí la actuación de los padres es esencial para que los niños se adapten bien a su nueva estancia y vida escolar.

Si vuestro hijo es la primera vez que acude a una Escuela Infantil, es conveniente seguir estas recomendaciones:

  • Haber acudido al Centro con el niño para que viera el lugar en el que va a pasar muchas horas y a los profesionales con los que va a compartir sus juegos y necesidades a partir de ahora.
  • Anticipar al niño unos días que pronto va a ir al cole e ir preparando sus cosas con él, como la cartera o el uniforme si lo lleva.
  • Los papás debéis mostrar entusiasmo en todo momento para que el niño perciba que esta nueva situación es agradable y que a vosotros os agrada. Cuidado con mostrar ansiedad o pena al separarse del niño porque lo captará y os lo pondrá mucho más difícil. Es normal que estas emociones surjan pero confiar en los profesionales que habéis elegido para que co-eduquen a vuestro hijos e intentar vivirlo como un aprendizaje enriquecedor para él, tanto a nivel de conocimientos como a nivel social.
  • Los primeros días sería conveniente, si es posible, que el papá y la mamá acompañéis al niño al colegio y lo recojáis. Después, lo podéis ir alternando.
  • Es lógico y normal que vuestro hijo llore en la puerta de la Escuela. Lo más aconsejable es que hagáis las despedidas breves y sin dramas. En la gran mayoría de las ocasiones, los niños dejan de llorar en cuanto entran en sus clases y están con su Seño y sus Amigos. Por tanto, no esperéis hasta que deje de llorar. Simplemente decirle lo que le queréis, que después volveréis a por él y que se lo va a pasar muy bien.
  • Lo más habitual es que se vaya tranquilizando conforme pasen los días. La actitud de los padres debe ser la misma. La de tranquilidad, confianza, seguridad y orgullo. Y esto a pesar que sintáis tristeza, soledad o culpa. Daros tiempo y estas emociones también irán desapareciendo.

Si el niño ya conoce el Centro y es el siguiente año el que acude, también podemos seguir estas recomendaciones:

  • Ir recordando al niño en un calendario con dibujitos, los días que le quedan para comenzar el colegio de nuevo.
  • Hablar y recordar lo bien que se lo pasaba el año anterior con los Amigos, en el patio con las bicis y con la plastilina.
  • Las despedidas deben ser breves, no alargarse todo lo que los niños quieren ya que estas situaciones no son positivas para el niño, los padres, los educadores ni los propios compañeros.
  • A la vuelta del cole, conversar con el niño con ilusión sobre lo que ha hecho y lo bien que ha estado. Cuidado con realizar un interrogatorio que el niño lo vive más con presión que con emoción por compartir con los padres todo lo que está aprendiendo y lo que ya sabe hacer. Siempre es mucho mejor la espontaneidad del niño. Contarle también vosotros qué habéis hecho y lo que habéis pensado en él. Así favoreceremos desde el principio una comunicación más positiva.
  • Intentar prestar más atención a las actividades que cuenta de modo positivo que a las negativas. El niño debe darse cuenta que nos gusta que nos cuente lo feliz que es entre sus compañeros y lo que aprende con la Seño. Y que no nos agrada tanto que nos cuente que lloriquea en clase, que no quiere que vayamos más a trabajar y que no le llevemos más al cole.
  • Conforme vayan pasando los días, el niño se irá habituando al cambio de horarios, rutina, ritmo de actividades y esto puede dar lugar a desobediencias, rabietas o irritaciones.

Pensar que son pasajeras, que es porque el cambio para el niño es muy importante y nunca cedáis a todo lo que el niño quiera. No es adecuado que os haga chantaje con la asistencia al colegio.

  • Intentar dedicar tiempo a ver todas las tareas que hace en clase.

Permitirle dedicar tiempo a pintar, “escribir o leer” en casa porque es lo que se motiva desde el colegio. Es muy importante que vaya adquiriendo hábito de trabajo y motivación por aprender. Los padres debemos mostrarnos orgullosos por ello.

  • Intentar dedicar el fin de semana a realizar las actividades que realizábamos en el verano: acudir a los parques, piscinas, playas, visitas familiares, visitas al campo…según los gustos de vuestro hijo y vuestra disponibilidad.

La vuelta a las rutinas y obligaciones no es nada fácil, pero la adaptación será mucho más rápida y eficaz si ponemos en marcha las estrategias que siempre siempre funcionan con los niños: la comprensión porque los cambios no son fáciles, la paciencia que hará que todo vuelva a la normalidad antes  y el cariño y atención que todos los niños necesitan y que no siempre podemos darles.

Pilar Rodríguez.

Psicóloga infantil.

Esteco Psicólogos organiza charlas y actividades dentro de su plan Escuela de Padres. El objetivo es reunir a los padres para ofrecer pautas de educación más eficaces y asesorarlos en sus dificultades cotidianas.

Las Charlas son:

1. HÁBITOS DE AUTONOMÍA.

ü  El Sueño. Para las noches que no nos dejan dormir.

ü  El Pipi y la Caca. Cuándo y cómo.

ü  La Alimentación. Para aprender a comer.

2. ESTRATEGIAS PARA MODIFICAR EL COMPORTAMIENTO.

ü  Las Rabietas. Cómo decir NO al niño y no sentirse culpable.

ü  La Desobediencia. Rebelde con y sin causa.

ü  Las Normas. Todas y ninguna norma. Importancia de límites.

3. LA IMPORTANCIA DE LOS SENTIMIENTOS.

ü  Las Relaciones Sociales. Para que tengan más amigos.

ü  Los Miedos. Porque no todos son valientes.

4. EN FAMILIA.

ü  Los Celos. Cuando viene el hermanito.

ü Cómo jugar con los hijos. Para saber comunicarse con ellos.

Con motivo de nuestro próximo taller de autoestima os dejamos este interesante cuento que os hará reflexionar…

“Había una vez un hombre que sabía hacer muchas cosas: figuras de papel, muñecos de trapo, coches de madera… Un día, encontró un pedazo de plomo y pensó qué podía hacer con él. Por fin, construyó un maravilloso barco y se lo pegó a su hijo.

El niño, muy contento, corrió a ponerlo en la bañera. Pero el barco de plata hizo glub, glub, glub y se hundió. El niño se marchó enfadado y el barco se quedó muy triste en el fondo de la bañera pensando:

“Quisiera ser un barco de madera y navegar en los estanques, en el río, en el mar… Así, los niños podrán dibujar conmigo” Y las burbujas de aire que subían del fondo de la bañera tenían forma de lágrimas.

Entonces llegó el hombre que sabía hacer pocas cosas y dijo:

- Este barco sólo es un adorno. No puede flotar.

Y lo puso encima de la mesa. El barco de plomo se sintió feliz. ¡Servía para algo!. Y pedir para algo es importante. Pero luego empezó a pensar:

“Un barco no es un adorno. Un barco está hecho para el agua”.

Entonces, el barco sintió que algo lo empujaba. Era un coche de juguete. El niño reía con aquel juego que había inventado y gritaba:

- ¡Pasen y vean!. ¡La lucha del coche contra el barco!.

El coche empujaba, empujaba… hasta que el barco subió de la mesa.

En el suelo, el barco de plomo mostraba un enorme agujero. Y, por aquel agujero, se escapó un suspiro que parecía decir:

- Ya no sirvo ni para adorno…

Todos miraron con tristeza al barco.

De pronto, los ojos del niño se iluminaron en una sonrisa y gritó:

- ¡Es un barco naufragado!. ¡El barco naufragado más hermoso del mundo!

Cogió el carro con cuidado y lo puso en el acuario. El barco se hundió rápidamente y los peces vinieron asustados . Pero luego se acercaron a curiosear. Y con los movimientos suaves de sus aletas y sus agallas se decían unos a otros:

- Miren, es el barco naufragado más hermoso del mundo.

Y el barco era feliz. Y en medio de aquel mar de juguete pensaba:

“Este es el sitio ideal para un barco de plomo”.

Y las burbujas de aire que salían por el agujero del barco tenían forma de sonrisa.”

La separación de los padres es una situación normal, en la que dos personas que habían decidido compartir su vida hasta ese momento, dejan de hacerlo y desean proseguir cada uno por su lado. En muchas ocasiones, es un mal menor o incluso un escape necesario para los miembros de la familia. Cuando la situación es insostenible y el ambiente en casa ya no es agradable y el clima no es de amor, calidez y tranquilidad puede ser mejor separar las vidas para que cada uno en su hogar implante ese ambiente sosegado tan necesario para poder funcionar con estabilidad y sobre todo, para poder educar con más armonía.

La separación de los padres no tiene por qué ser un trauma para los niños. Es cierto que al principio, a los hijos no les agrada que las dos personas a las que más quiere se separen y vivan en casas distintas, pero los niños se adaptan muy bien a los cambios, mucho mejor que los adultos y son capaces de ver las situaciones con normalidad, si los padres así se lo transmiten.

Cuando un niño pequeño se entera de que sus papás se separan, hay un gran desconcierto porque él todavía no lo puede entender. El hijo ha visto a sus padres siempre juntos y se niega a admitir que esta situación cambie. Es una situación difícil para todos y el niño también nota las tensiones entre los cónyuges y no acaba de entender qué es lo que ocurre en su casa. Pero, si los padres actúan con normalidad y sin excesivas tensiones, el niño acabará comprendiendo que sólo es un cambio en su vida y que a partir de ahora va a tener dos hogares y va a ver a mamá y a papá por separado…

Pero, ¿qué repercusiones puede tener la separación de los padres en un niño pequeño?

-Reacción de ansiedad, e incluso angustia, durante el conflicto y tras la separación de los padres.

-Lloran a menudo, y esto les tranquiliza. Hay que acompañarles en ese momento y favorecer esa expresión del dolor que sienten.

-Se sienten tristes y solos. Sienten más miedos, sobre todo a que lo abandonen y se quede totalmente solo.

-Insisten una y otra vez en el deseo de que los padres vuelvan a estar juntos. Hasta que no aceptan que esto no es posible, se muestran muy tristes e infelices. Acabarán aceptando que esto no es más que una fantasía, dándose cuenta de que es real.

-Algunos se acuerdan del otro progenitor, cuando el que está con ellos les regaña. Pueden llegar a idealizar al que no está en casa pero sólo es para huir de las normas que el otro le pone. Cuidado con el chantaje emocional que los niños son capaces de hacer a los padres.

-Problemas de rabietas y de rebeldía.

-Problemas de sueño, alimentación y control de esfínteres. Son como regresiones a etapas anteriores, están más inmaduros e infantiles.

-Problemas de atención y concentración en el cole.

-Menos ganas de jugar y de salir a divertirse. Falta de interés por las cosas.

-Cuanto más pequeño es el niño, dispone de menos mecanismos para elaborar lo que está pasando. En consecuencia, suelen aparecer manifestaciones a través del cuerpo, como molestias abdominales, dolores de cabeza, vómitos…

-Cuando el niño es algo mayor, puede sentirse la causa de dicha separación y sentirse culpable.

Todos estos comportamientos son sólo señales que nos avisan que nuestro hijo necesita ayuda y que debemos hablar con ellos, por pequeños que sean de lo que está sucediendo en casa. Lo normal es que estos efectos psicológicos empiecen a remitir en cuanto la situación se normalice, por ello es tan importante que los padres mantengan una separación lo más tranquila posible, al menos delante de sus hijos.

El principal factor que ofrece un buen resultado en la separación, es la continuidad en la relación del niño con sus padres. Es decir, cuando la relación con ambos padres es estable, y puede contar con ellos sin problemas. El niño necesita ahora mucho más afecto, está deseoso de recibir muestras de cariño y de amor por parte de todo el entorno. Necesitan también comunicarse más, contar sus problemas, secretos… aunque muestren que no lo necesitan y parezca que no lo busquen.

Estas son algunas de las pautas a seguir para los papás:

  • No cambiar radicalmente la forma habitual de vida del niño.
  • No hablar mal del otro padre. Ser neutro.
  • Comprender los trastornos temporales emocionales del niño, porque tiene que adaptarse a la nueva situación.
  • Pactar las visitas, sin horarios rígidos, escuchando la opinión del niño.
  • Evitar tipos de educación distintos. La educación debe ser coherente, consistente y rígida por parte de ambos.
  • Explicar al niño los cambios por los que atraviesa, y  mucho diálogo.
  • No forzar al niño a que repudie al otro progenitor o a su familia.
  • Ayudar a establecer una red de apoyo alrededor del niño.
  • Facilitar al niño los encuentros con el otro padre.
  • Hacer que el niño tenga la seguridad de que las personas que le rodean lo quieren.

Lo más importante y prioritario es que la familia apoye, comprenda y atienda al máximo a los niños, porque requieren únicamente: atención positiva, elogios, aprobación y amor. Con ello, cualquier situación por difícil que sea se acabará solucionando.

Pilar Rodríguez Rubio.

Psicóloga Infantil

Psicologos ValenciaEl psicólogo infantil es el profesional que ayuda a las familias a solucionar los problemas y las dificultades que pueden ir surgiendo en el desarrollo de sus vidas.

Cuando la pareja se une con el objetivo de formar una familia, cada uno de los miembros aporta en común toda su historia anterior, todas sus ideas y valores sobre lo que desea crear y desea tener.

Uno de los aspectos fundamentales es la educación y formación de los hijos. Una pareja debe tener claro su postura en el continuo de la disciplina de los niños.

En uno de los extremos está el Autoritarismo, la disciplina entendida como la imposición de gran cantidad de normas, establecidas de forma unidireccional sin tener en cuenta la respuesta del otro e imponiéndose graves castigos por el no cumplimiento de las mismas. Los niños aprenden a cumplir los límites por miedo a los castigos y no por el hecho de interiorizar unas normas que le van a servir para funcionar mejor en los diferentes entornos en los que se va a ir relacionando.

Si se elige el extremo del autoritarismo, los niños en el futuro pueden tener dos posturas. Si no han podido cumplir la excesiva cantidad de normas que desde el hogar se han impuesto sin afectividad alguna, comienzan a dejar de cumplirlas y de obedecer a la autoridad, lo que les lleva a muchos problemas de indisciplina en otros contextos, como el escolar o el laboral. Si intentan gustar en exceso a sus padres o se amedrentan ante los castigos y las sanciones negativas que conllevan su incumplimiento, suelen ser niños muy reservados y tímidos que obedecen a la autoridad por miedo. Son niños infelices e insatisfechos.

En el otro de los extremos está la Permisividad, dejar hacer a los niños sin imponer ninguna norma. Así se cree que debe ser el colegio quien imponga los límites y quien eduque a sus hijos. Dentro del hogar no se acatan normas, se piensa que ya habrá tiempo para empezar a limitar a los niños cuando sean más mayores. Los niños pueden hacer todo lo que desean y aprovechan esta falsa libertad para poner a prueba a unos padres que creen que sus hijos no les querrán si les dicen lo que tienen que hacer.

Si se elige el extremo de la permisividad, los niños en el futuro se convierten en pequeños emperadores acostumbrados a imponer sus propias normas sin atender las de ninguna figura de autoridad. Son niños con graves problemas de disciplina que no saben acatar normas de las personas responsables de su educación. Suelen ser niños insatisfechos buscando todo y nada a la vez.

Aproximadamente en la mitad del continuo estaría la Disciplina, entendida como la imposición de normas apropiadas en cantidad y calidad a los hijos, sus necesidades, su edad y su desarrollo evolutivo. Se van poniendo instrucciones conforme los niños van creciendo y aprendiendo. Los límites y las normas en el hogar son importantes para todos los niños desde su nacimiento porque es la base que les va a proporcionar seguridad, aprender lo que sus padres quieren de ellos y aprender lo que está bien y lo que no lo está tanto.

La misión del psicólogo infantil es la de ayudar a los padres a recolocarse en el continuo de la educación, tratando de asesorarle cuál es la mejor posición para todos los miembros de la familia.

El psicólogo trabaja conjuntamente con los padres para encontrar la mejor forma de imponer disciplina teniendo en cuenta las variables personales de cada familia. Tendrá en cuenta el número de miembros, el número de hijos, la situación laboral de los padres, el tiempo de disponibilidad de los padres, las edades de los hijos, la problemática de la familia, desde cuándo existen los problemas y un sinfín de elementos que favorezcan una postura u otra dentro del continuo de la disciplina. Se trata de proporcionar una coordenada que permita a los padres conocer su mejor posición desde la que seguir luchando.

Muchos de los problemas así se irán solucionando y muchos de ellos se irán previniendo. Los niños reaprenderán hábitos adecuados y aprendizajes más oportunos guiados por unos padres conocedores de sus armas.

Las armas que el psicólogo debe ofrecer son:

.La paciencia. Los padres deben tratar de aprender a ser más pacientes con sus hijos. Es importante entrenar tal capacidad respirando tranquilamente antes de gritar o contar hasta cien antes de poner un castigo que no va a ser capaz de cumplir.

.La coherencia. Los padres deben ser conscientes que no pueden gritar para imponer la orden que los niños no griten. Ni pueden pegar al niño que ha pegado a su hermano, ni pueden beber alcohol en exceso en fiestas y pedir a su hijo que no consuma drogas en las suyas.

.La firmeza. Es esencial que los padres sepan defender su posición y postura ante unos hijos muy inteligentes, pacientes, cabezotas y persuasivos. Aprender a hacer lo que se dice es una tarea difícil pero tremendamente importante en la educación. Cualquier norma o sanción que se imponga debe ser cumplida, por lo que es mejor pensarla antes de decirla.

.La comunicación. Es muy importante la forma como nos relacionamos con los niños. Hay que tratar de dar las normas en positivo, con un tono de voz neutro y con poca emocionalidad. No es adecuado que nuestros hijos nos vean descontrolados porque eso les enseña a descontrolar a ellos y les da el poder de saber cómo hacernos perder los nervios. Es adecuado mirarse al espejo para no demostrar el enojo que nos hace sentir su indisciplina. Es adecuado mirar a los ojos a los niños, ponerse a su altura y con un tono de voz adecuado decir lo que queremos que cumpla. Suelen escucharlo mucho más que si gritamos, aunque necesitemos tiempo para su cumplimiento.

Mediante estas armas y la posición clara en el continuo de la Disciplina, los padres pueden ir salvando las dificultades que sus hijos le van a ir poniendo en el desarrollo de sus vidas conforme van creciendo y madurando. Las armas siempre funcionan, lo que varía es la forma de ponerlas en marcha. Así conseguiremos acercarnos al ideal de familia que siempre hemos deseado y anhelado.

Pilar Rodríguez Rubio.

Psicóloga.

Directora de Esteco Psicólogos.

LA AUTOESTIMA EN 4 PASOS

1. CONÓCETE

2. ACÉPTATE

3. POTENCIA LO QUE MÁS TE GUSTE

*Descúbrelo.

*Reconócetelo y felicitate por ello.

*Desarrollalo y potencialo.

*Acepta lo bueno que te dicen los demás.

4. MEJORA LO QUE MENOS TE GUSTE

*Se suave contigo mismo.

*Perdónate.

*Ten voluntad de cambio y superación.

“Todo lo que puedas hacer o soñar, comiénzalo. La audacia contiene en sí misma genio, poder y magia”. Goethe.

Esteco Psicologos ValenciaEl juego es básico en la vida del niño desde que nace. Es su forma de relacionarse con el mundo en el que comienza a vivir. Los niños más pequeños no tienen lenguaje, pero también se expresan.

El juego es diferente para el adulto que para el niño.

PAUTAS PARA SABER JUGAR:

  • Los padres deben estar en el juego del niño donde el mismo niño le indique. Hay que intentar ponerse en el mundo del niño, saber jugar como ellos y evitar hacerlo como adultos.
  • Es importante tener un lugar de juego, un espacio propio para favorecer su expresión y desarrollo. Los juguetes deben estar en baúles o cajas.
  • Las pautas a seguir son simplemente seguir al niño, sentarse a su altura o tirarse en el suelo. En el momento del juego, hay que intentar crear un ambiente relajado, agradable y cálido.
  • Dejar que el niño se exprese aunque sea de forma negativa porque cuando juega, puede expresar lo que no le gusta y descargar energía o ansiedad. El adulto debe intentar no poner freno a lo que el niño exprese porque se está comunicando.

SEÑALES IMPORTANTES A LAS QUE HAY QUE ATENDER.

Al observar un niño jugando, podemos ver cómo manifiesta su salud y alegría mediante el juego. Nos hace saber que es feliz y que se divierte. Del mismo modo, nos puede expresar sus temores, sus miedos, inseguridades o dificultades.

Algunas de las señales que observamos con más asiduidad son:

  • Frecuencia de un mismo juego, que siempre y en cualquier situación, juegue a lo mismo y del mismo modo.
  • Que siempre utilice el mismo juguete, sobre todo si son bélicos y expresan mucha ira y enfado.
  • Que el tema sea recurrente, por ejemplo el hermano pequeño, o las riñas entre los padres o los gritos del profesor.
  • Que el niño no juegue, que no utilice nunca juguetes, que no sepa qué hacer con los juguetes y que prefiera estar sentado con un objeto en la mano.
  • Que el niño no quiera o no sepa jugar solo, que se le ofrezcan todos los juguetes pero sólo quiera jugar si están los padres u otros adultos con él.
  • Que sea cual sea el juguete, el niño lo destroce y rompa con excesiva agresividad.
  • Tan importante como el tema al que siempre juega es el que siempre se olvida. Por ejemplo, en la familia de leones nunca aparece el padre o la abuela.

Pilar Rodríguez Rubio.

Responsable del área de Niños y Adolescentes del Grupo Esteco

.Nº Col.06547.